La calma para poder ser uno mismo sin ser abismo, esa es mi consigna en esta semana, porque me tomo el tiempo para vivir, y ver como cada detalle finamente puesto en mi recorrido engrandece la contemplación de cada instante, un sabor de dulzura fina se regocija en la mente. Sólo me lo dá la armonía, una sensación que creí perdida en los años de la infancia donde esa sensación me abordaba seguidamente, con esto tenía la misma sensación que tengo cuando voy caminando y trato de recordar como es sentirse en el agua, es dificil y me cuesta poner ese recuerdo en cada poro de la piel. Redibujarse a uno mismo en otra ciudad donde el sentido del tiempo es tan diferente a lo que conoce mi memoria, es asi como me paso las horas ultimamente. |